Recomendaciones de vacunación antigripal
Las recomendaciones de vacunación antigripal tienen como objetivo reducir la mortalidad y morbilidad asociada a la gripe y el impacto de la enfermedad en la comunidad. Por ello, deberán ir dirigidas fundamentalmente a proteger a las personas que tienen un mayor riesgo de presentar complicaciones en caso de padecer la gripe, a las que pueden transmitir la enfermedad a otras que tienen un alto riesgo de complicaciones y aquellas que, por su ocupación, proporcionan servicios esenciales en la comunidad.
¿Quiénes se deben de vacunar frente a la gripe?
- Personas mayores o igual a 65 años de edad. Se hará especial énfasis en aquellas personas que conviven en instituciones cerradas.
- Personas con menos de 65 años que presentan un alto riesgo de complicaciones derivadas de la gripe.
- Menores (a partir de los 6 meses) y adultos con enfermedades crónicas cardiovasculares (excluyendo hipertensión arterial aislada), neurológicas o respiratorias, incluyendo displasia bronco-pulmonar, fibrosis quística y asma.
- Menores (a partir de los 6 meses) y adultos con:
- Diabetes mellitus
- Obesidad mórbida (índice de masa corporal igual o superior a 40 en adultos, 35 en adolescentes o por encima de 3 desviaciones estándar en la infancia)
- Enfermedad renal crónica y síndrome nefrótico
- Hemoglobinopatías y anemias
- Hemofilia y trastornos hemorragicos crónicos, así como receptores de hemoderivados y trasnfusiones múltiples
- Asplenia
- Enfermedad hepática crónica
- Enfermedades neuromusculares graves
- Inmunodeficiencias e inmunosupresión (incluida la originada por la infección por VIH, por fármacos -incluyendo tratamiento con eculizumab- o en los receptores de trasplantes)
- Cáncer y hemopatías malignas
- Implante coclear o en espera del mismo
- Fístula del líquido cefalorraquideo
- Enfermedad celiaca
- Enfermedad inflamatoria crónica (artritis reumatoide, lupus eritematoso sistémico, enfermedad inflamatoria intestinal,...)
- Trastornos y enfermedades que conllevan disfunción cognitiva: síndrome de Down, demencias y otras
En este grupo se hará un especial énfasis en aquellas personas que precisen seguimiento médico periódico o que hayan sido hospitalizadas en el año precedente.
- Menores entre los 6 meses y los 18 años de edad, que reciben tratamiento prolongado con ácido acetil salicílico, por la posibilidad de desarrollar un síndrome de Reye tras la gripe.
- Mujeres embarazadas en cualquier trimestre de la gestación
3. Personas que pueden transmitir la gripe a aquellas que tienen un alto riesgo de presentar complicaciones
- Personal de de los centros, servicios y establecimientos sanitarios, tanto de atención primaria como especializada y hospitalaria, pública y privada. Se hará especial énfasis en aquellos profesionales que atienden a pacientes de algunos de los grupos de alto riesgo anteriormente descritos.
- Personas que trabajan en instituciones geriátricas o en centros de atención a enfermos crónicos, especialmente los que tengan contacto continuo con personas vulnerables.
- Estudiantes en prácticas en centros sanitarios.
- Personas que proporcionen cuidados domiciliarios a pacientes de alto riesgo o mayores.
- Personas que conviven en el hogar, incluidos los menores a partir de los 6 meses de edad, con otras que pertenecen a algunos de los grupos de alto riesgo, por su condición clínica especial (citados en el punto 2).
4. Otros grupos en los que se recomienda la vacunación
- Personas que trabajan en servicios públicos esenciales, con especial énfasis en los siguientes subgrupos:
- Fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, con dependencia nacional, autonómica o local
- Bomberos
- Servicios de protección civil
- Personas que trabajan en los servicios de emergencias sanitarias
- Personal de instituciones penitenciarias y de otros centros de internamiento por resolución judicial (incluyendo centros de acogida de inmigrantes)
- Personas con exposición laboral directa a aves domésticas o a cerdos en granjas o explotaciones avícolas o porcinas y también a aves silvestres. La finalidad es reducir la oportunidad de una infección concomitante de virus humano y aviar o porcino, disminuyendo la posibilidad de recombinación o intercambio genético entre ambos virus.